Si algún día muero, por favor, sean tan amables de enterrar este cuerpo desnudo y sin cajón.

Si algún día muero, por favor, entiendan que no podría haber pasado otra cosa, y que está perfectamente bien que así haya sido. Agradézcanlo comprendiendo que gracias a cualquier muerte suceden también cosas que nos ayudan (reflexiones, fortalecimiento de vínculos y vínculos nuevos, por ejemplo).

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