Meditación Vipassana: ¿Qué es? ¿Cuál es mi experiencia? ¿Es para todos/as?

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Vipassana

¿QUÉ ES VIPASSANA?

Para empezar, Vipassana es una técnica de meditación que se aprende en cursos residenciales de 10 días silenciosos, sin conexión con el mundo externo y en íntima conexión con uno mismo, y estos cursos se dan en muchísimos países alrededor del mundo. El sitio web internacional oficial en español es www.dhamma.org/es.

Para ampliar la definición, comparto unos extractos de la “introducción a la técnica y el código de disciplina”, que figura en la segunda página de la solicitud para participar en los cursos:

“Vipassana (…) Es un proceso de auto-purificación mediante la auto-observación. Se comienza observando la respiración natural para concentrar la mente y luego, con la conciencia agudizada, se procede a observar la naturaleza cambiante del cuerpo y de la mente y se experimentan las verdades universales de la impermanencia, el sufrimiento y la ausencia de ego. Este es el proceso de purificación: el conocimiento de la verdad a través de la experiencia directa. Todo el camino (Dhamma) es un remedio universal para problemas universales y no tiene nada que ver con ninguna religión organizada ni con una secta. Por esta razón, todo el mundo puede practicarla libremente en cualquier momento y lugar, sin que se produzcan conflictos por motivos de raza, comunidad o religión a la que se pertenezca; es igualmente beneficiosa para todos y cada uno de los que la practican.

(…)

Mediante la práctica continua de la meditación, se eliminan las tensiones que se van desarrollando en la vida cotidiana, deshaciendo los nudos que se han ido formando por nuestro viejo hábito de reaccionar de forma desequilibrada a las situaciones agradables o desagradables. Aunque la técnica de Vipassana fue desarrollada por el Buda, su práctica no queda limitada a los budistas. No se trata en absoluto de una conversión. La técnica funciona sobre la sencilla base de que todos los seres humanos compartimos los mismos problemas esenciales y que una técnica que pueda erradicar esos problemas tendrá una aplicación universal. Los beneficios producidos por la meditación Vipassana han sido experimentados por personas con diversas creencias religiosas sin que hayan tenido ningún conflicto con la fe que profesan.”
Y en otros fragmentos, en este caso de la sección “Acerca de” del sitio web internacional, podemos leer:
“La técnica se enseña en cursos de retiro de diez días, durante los cuales los participantes se adhieren al Código de Disciplina prescrito, aprenden los fundamentos del método, y practican en medida suficiente para experimentar sus resultados beneficiosos.”

“No se enseña de manera comercial, sino que se ofrece gratuitamente. Ninguna persona involucrada en su enseñanza recibe remuneración material alguna. No se cobra por los cursos, ni siquiera para cubrir los gastos de comida y alojamiento. Todos los gastos son sufragados por donaciones de personas que, habiendo completado un curso, han experimentado los beneficios de la Vipassana y desean también dar a otros la oportunidad de beneficiarse de ella.

Por supuesto, los resultados llegan gradualmente a través de la práctica continuada. No es realista esperar que todos los problemas queden resueltos en diez días. En este periodo, sin embargo, lo esencial de la Vipassana puede ser aprendido para ser aplicado en la vida diaria. Mientras más se practique la técnica, más libre se estará de la desdicha y más cerca de la llegada a la meta final de la liberación total. Incluso diez días pueden proporcionar resultados muy evidentes y realmente beneficiosos para la vida diaria.”

VIPASSANA EN MI VIDA

Para quienes no sepan (y como ya muchos saben) la meditación Vipassana es de primordial importancia en mi vida actualmente y desde hace unos años, y no hay nada que recomiende más que esto para una salud mental (que incluye la salud emocional) cada vez mayor y más estable, ya que no sólo sé lo mucho que me ha beneficiado y sigue beneficiando por sobre cualquier otra cosa (más que cualquier otra práctica, más que cualquier viaje, más que cualquier terapia, aunque por supuesto que se complementa naturalmente con muchas otras cosas), sino que además conozco a muchos otros que han hecho al menos un curso y sus testimonios, de los cuales casi todos salieron profundamente agradecidos y con ganas de mantener la práctica, y muchos de hecho siguen practicando, ya sea diaria u ocasionalmente. En mi caso, hice mi primer curso de meditación Vipassana en el 2012, y desde entonces continúo participando tanto de estudiante como de servidor, aunque no fue hasta hace unos dos años, después de mi cuarto curso, que logré mantener la práctica diariamente, cosa que continúa hasta hoy en día. Realmente hoy en día me siento emocionalmente bien -y cada vez mejor- durante la mayoría del tiempo; los malestares (o “malsentires”) emocionales aparecen cada vez menos y cada vez que aparecen son menos intensos y duran menos tiempo; ya le dije adiós a los intensos altibajos emocionales y los profundos dramas de la mente, y ahora cada vez más reina la Paz, la felicidad y la armonía en mi interior, y cada vez más independientemente de lo que esté ocurriendo en mi Vida, ¿no es esto maravilloso? Eso es lo principal, pero como consecuencias secundarias hay más beneficios: logro mis metas con cada vez más facilidad y claridad; mis relaciones familiares, amistosas y de pareja son cada vez más armónicas y agradables; comprendo cada vez mejor a la humanidad en general y sus problemas y por lo tanto puedo ayudar más… en fin, cada vez disfruto más y aprovecho mejor la Vida. Y algo que lo hace aún mejor es que uno entiende en profundidad, mediante la propia experiencia (probablemente complementada con un poco de teoría durante los cursos y opcionalmente luego con ciertas lecturas), cómo funciona la técnica: cómo y por qué lo está ayudando tanto a uno, y cómo y por qué ayuda y puede ayudar a todo aquel que la practique de forma sostenida y correcta.

¿ES PARA TODOS?; “¿ES PARA MÍ?”

Bueno, depende, pero sabé que no hace falta tener experiencia previa, ni hace falta saber nada sobre meditación. De todas formas, hasta poder hacer un curso (aunque NO es necesario pero sí útil) uno puede ir preparándose practicando meditación Anapana Sati (atención a la respiración), que es lo que se practica durante los primeros 3 días del curso. Aquí hay una introducción junto con una guía de 10 minutos que uno puede usar diariamente: http://j.mp/mini-anapana-ES.

Aunque existen cursos más cortos y más largos (desde 1 y hasta de 60 días), el primer curso sí o sí es el de 10 días, porque, si fuera de menor duración, uno difícilmente entendería al menos los aspectos fundamentales de la técnica, y, más importantemente, uno difícilmente experimentaría los ENORMES beneficios que la técnica tiene para ofrecernos (incluso, a veces, 10 días es insuficiente, y es necesario hacer al menos un curso más).

Uno puede pensar que 10 días son demasiado tiempo, pero, ¿cómo sabe si, tras haber completado el curso, no considerará que fueron los 10 días mejor invertidos de su vida entera, como le sucedió y sigue sucediendo a muchísimos (y me incluyo)? Sólo hay una forma de probarlo, y, si hay aunque sea pequeña parte tuya que sienta que esto puede servirte, te invito a que lo pruebes cuando puedas (aunque intentando que las excusas provenientes del miedo no se interpongan eternamente). Sí, puede resultar difícil atravesar los 10 días, es común que cueste, porque uno se enfrenta a muchas cosas internas que se resiste a sentir, pero es justamente por esto, en parte, que es tan beneficioso. Incluso conozco personas que se han ido de su primer curso antes de terminarlo por no poder enfrentar esto (aunque esto no es recomendable, siempre lo mejor es hacerlo completo la primera vez), y luego tras unos meses volvieron decididos a hacer uno completo y lo lograron, dando así un gran paso en sus vidas (incluso uno de ellos es un amigo que está por servir en un curso de 20 días en Brasil). Puede que cueste mucho, pero lo que te puedo asegurar es que, cueste lo que cueste, incluso si no salís tan fascinado como yo y tantos otros, dejará algo muy valioso en tu vida.

Creo que te encantará hacer un curso. Por vos, por quienes te rodean, por toda la humanidad y por todos los seres (y no exagero, quizás entiendas a qué me refiero al hacerlo). Quizás me equivoque, pero ¿y si no? ¿y si estoy en lo cierto? ¿y si te ayuda tanto como a mí y tantos otros? ¿te lo vas a perder? 🙂

En resumen: Más allá de si uno sigue practicando o no tras haber hecho su primer curso, lo cual dependerá de la decisión y la fuerza de voluntad (que de todas formas se desarrolla mediante la misma meditación) de cada uno, recomiendo hacer al menos UN curso completo para darle una oportunidad justa a la técnica y a la experiencia.

No dudes en preguntarme lo que quieras o en contactarte con la organización por cualquier consulta.

Que todos los seres seamos realmente felices ^_^

Nota: Como complemento de este artículo, recomiendo leer esta publicación que hice en Facebook 
luego de volver de un curso durante el 2016: http://j.mp/2g0HqoI.

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