¿Cómo vivir demandando la menor cantidad de recursos posible y sin ser cómplice de la violación de derechos humanos y de otros animales, ni de la destrucción ambiental?

Algunos, al darnos cuenta de que prácticamente todo lo que podemos comprar implica dichos perjuicios ya sea en la extracción de la materia prima, el transporte de la misma, su producción, distribución, consumo y/o desecho, decidimos buscar (y encontramos) formas de conseguir lo que necesitamos o queremos que no impliquen demandar su producción, y por lo tanto, alternativas al uso del dinero.

A esto se le llama freeganismo

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¿Qué sientes cuando piensas en un pueblo en donde los ricos se dan todo tipo de lujos mientras la mayoría sufre, se enferma y muere por no poder satisfacer ni sus necesidades básicas?

¿Que sentirías y qué harías si te dieras cuenta de que, a nivel global, nuestra cultura representa a ese grupo que consume mucho más de lo que realmente necesita, y de que los que la conformamos somos todos responsables de que tantos, y cada vez más, estén sufriendo, enfermos o muriendo por no poder ni siquiera satisfacer sus necesidades básicas?

¿Crees que tu actitud es distinta a la de esos ricos? Te invito a seguir leyendo y completar una encuesta.Continuar leyendo “¿Te gustaría un mundo mejor? [ENCUESTA]”

Tal como las/os niños/as que dejan todo desordenado luego de jugar por no darse cuenta de todo lo que cuesta ordenarlo ni de que hay otro haciéndolo por ellas/os, es así como aún gran parte de nosotros sigue comprando, consumiendo y/o tirando lo que y como se le da la gana, por no darse cuenta de todo lo que cuesta su forma de vivir ni de que que hay otros (no sólo humanos) pagando el costo, con sufrimiento y muerte.
Fuimos malcriados, pero podemos reconocerlo y cambiar por cuenta propia.
No más excusas. Maduremos. Vivamos responsablemente.

Todas nuestras acciones tienen consecuencias más allá de lo visible; “lo esencial es invisible a los ojos“. Es necesario que nos informemos e informar sobre cuáles son las consecuencias de todas nuestras acciones y que actuemos consecuentemente, para así vivir responsablemente; perjudicando lo menos posible y beneficiando lo más posible en la medida de las posibilidades de cada uno.

Esto significa:

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Actualización: Escribí esta nota en febrero del 2013. Siendo hoy 3 de mayo del 2015, aclaro que volví a consumir las 3 sustancias muchísimas veces a pesar de las muchísimas veces que decidí dejarlas y períodos más y menos largos de no consumirlas (esto demuestra lo adictivas que pueden ser; en mi caso se suma el hecho de que desde niño las consumía en abundancia). Ahora, hace unos días que, con más voluntad que nunca antes, tomé la decisión definitiva de no volver a consumir lácteos, azúcar ni harina de trigo refinada (sí integral, como transición). Por ahora voy muy bien; veremos cómo me va esta vez. Además, les comparto una herramienta maravillosa que encontré hace un rato, muy bien pensada para ayudarnos a cumplir cualquier objetivo que nos pongamos: www.stickk.com

El 13 de enero me propuse no consumir ninguna de estas tres sustancias adictivas durante 1 mes. ¡Hoy se cumple ese mes!

Si no sabés por qué hice esto ni/o por qué digo que son adictivas, te invito a que leas este artículo de mi blog: http://bit.ly/X2Z1Nw. Para quien no lo sepa, hago saber que tampoco consumo ningún tipo de carne (que, como pueden informarse en el artículo, también es adictiva) ni otros productos animales (salvo lácteos) hace ya más de un año.

Decidí hacer 1 mes luego de varios intentos fallidos de abandonarlas de forma definitiva en los que a la semana o dos como mucho, teniendo estas sustancias a mano (vivo con mi familia nuclear que se alimenta mayormente de manera tradicional), volvía a consumirlas; y la idea de hacerlo durante 1 mes surgió a partir de esta charla TED.

A pesar de no haber tenido éxito con el trigo, siento que el desafío me ayudó muchísimo: hoy por fin siento seguridad sobre que no volveré a consumir lácteos, azúcar blanca ni harina refinada, y si bien aún no me siento listo para abandonar el trigo por completo, dentro de poco comenzaré un mes sin nada de gluten (para entender por qué, seguí leyendo) que sin dudas me ayudará más aún a lograr mis propósitos.

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